Naciones Unidas 26 de enero de 2010.- El Programa Mundial de Alimentos (PMA) estima que deberá brindar alimentación a unos dos millones de haitianos al menos por un año, el doble de tiempo de lo que había previsto inicialmente, dijo hoy su directora ejecutiva, Josette Sheeran.
La responsable de esa agencia humanitaria de la ONU explicó que la situación en el país caribeño, del que acaba de regresar, es "peor" de lo que pensaban.
"Necesitaremos alimentar a la población por más tiempo y con más cantidad de comida de lo que creíamos. La situación es desalentadora", afirmó en una conferencia de prensa la diplomática estadounidense.
Sheeran señaló que los primeros cálculos divulgados poco después del sismo del 12 de enero en Haití comprendían la alimentación parcial de unos dos millones de personas por seis meses, pues confiaban en la recuperación al cabo de un tiempo de los mercados locales de alimentos.
Sin embargo, la devastación de la infraestructura pública, viviendas y comercios causada por el violento terremoto es mayor de lo esperado.
"No se ve cómo la situación puede retornar a la normalidad por un buen tiempo", agregó la responsable del PMA.
Por ello, resaltó que ahora consideran que necesitarán cubrir prácticamente todas las necesidades nutritivas de al menos dos millones de damnificados por un año, ya que no se cree que éstos vayan a poder conseguir en el mercado los alimentos requeridos para complementar las raciones que les proporcione la ayuda humanitaria.
También resaltó que se necesitan productos alimenticios listos para comer, porque la población en general carece de cocinas, agua o utensilios para preparar la comida.
En particular se ha dado prioridad a la distribución de galletas energéticas y de paquetes de crema de cacahuate reforzada con vitaminas para los niños, indicó.
Sheeran resaltó que la agencia ha abierto varios canales de entrada de ayuda al país, como un cordón humanitario desde la vecina República Dominicana.
Además, varios barcos con capacidad para descargar en la playa están a punto de partir de Miami, indicó.
La dificultad está en la distribución de los alimentos al final de la cadena, ya que la destrucción de las carreteras y los escombros que bloquean las calles dificultan el acceso a los damnificados, agregó.
Se estima que el terremoto de siete grados en la escala de Richter que devastó el 12 de enero el área metropolitana de Puerto Príncipe dejó unas 150 mil personas muertas, cerca de un millón sin techo y unos tres millones de damnificados, según cifras del Gobierno del país caribeño.
La responsable de esa agencia humanitaria de la ONU explicó que la situación en el país caribeño, del que acaba de regresar, es "peor" de lo que pensaban.
"Necesitaremos alimentar a la población por más tiempo y con más cantidad de comida de lo que creíamos. La situación es desalentadora", afirmó en una conferencia de prensa la diplomática estadounidense.
Sheeran señaló que los primeros cálculos divulgados poco después del sismo del 12 de enero en Haití comprendían la alimentación parcial de unos dos millones de personas por seis meses, pues confiaban en la recuperación al cabo de un tiempo de los mercados locales de alimentos.
Sin embargo, la devastación de la infraestructura pública, viviendas y comercios causada por el violento terremoto es mayor de lo esperado.
"No se ve cómo la situación puede retornar a la normalidad por un buen tiempo", agregó la responsable del PMA.
Por ello, resaltó que ahora consideran que necesitarán cubrir prácticamente todas las necesidades nutritivas de al menos dos millones de damnificados por un año, ya que no se cree que éstos vayan a poder conseguir en el mercado los alimentos requeridos para complementar las raciones que les proporcione la ayuda humanitaria.
También resaltó que se necesitan productos alimenticios listos para comer, porque la población en general carece de cocinas, agua o utensilios para preparar la comida.
En particular se ha dado prioridad a la distribución de galletas energéticas y de paquetes de crema de cacahuate reforzada con vitaminas para los niños, indicó.
Sheeran resaltó que la agencia ha abierto varios canales de entrada de ayuda al país, como un cordón humanitario desde la vecina República Dominicana.
Además, varios barcos con capacidad para descargar en la playa están a punto de partir de Miami, indicó.
La dificultad está en la distribución de los alimentos al final de la cadena, ya que la destrucción de las carreteras y los escombros que bloquean las calles dificultan el acceso a los damnificados, agregó.
Se estima que el terremoto de siete grados en la escala de Richter que devastó el 12 de enero el área metropolitana de Puerto Príncipe dejó unas 150 mil personas muertas, cerca de un millón sin techo y unos tres millones de damnificados, según cifras del Gobierno del país caribeño.
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